martes, 29 de mayo de 2018


HISTORIA DE LA ÉTICA 
La historia de la Ética es tan antigua como la historia del hombre; el más primitivo de los Homos tenía idea de lo bueno, lo justo, el deber y la virtud, buscando la manera de determinar y justificar sus acciones.
En el mundo antiguo 4.500 años a.C. los primitivos tenían la preocupación por determinar lo que está bien o está mal, aplicando un conjunto de valores, principios y normas concretas que en caso de infringirlos suponía un castigo.Normalmente todos los libros de ética y moral empiezan hablando de los "Griegos".  Tienen razón.  Los griegos fueron el primer pueblo que desarrolló una reflexión sistemática sobre la mayoría de las cosas que abarcaba su experiencia.  Pero eso no indica que el hombre no se haya preocupado de su conducta en épocas anteriores.
Hasta la llegada de los griegos, los problemas teóricos eran resueltos a través de una orientación mítica.  Los dioses dieron una "razonable" respuesta a problemas muy básicos y por lo tanto muy acuciantes.  Había que explicar cosas como la muerte, la enfermedad, el trabajo, el sexo, la comida, las relaciones de obediencia, etc., etc.  La humanidad recurrió a seres extraordinarios que se situaban en una supra naturaleza, dotados de poder, y artífices del orden que detectaban en su entorno.  Pero existían los problemas prácticos también.  El hombre se preguntó desde el principio qué debía hacer y qué no debía hacer.  En ese sentido el problema moral ha existido siempre.  Sucede, sin embargo, que de los primeros períodos de la humanidad (Paleolítico, Neolítico) no tenemos documentos escritos, no tenemos historia.  Por eso los libros de moral no nos hablan de aquellos hombres y de sus problemas.  Sin embargo tú sabes que es la parte más extensa de la vida de la humanidad.  Siendo esto así, ¿no podríamos aventurar algo?, ¿sacar alguna luz entre las brumas de la prehistoria?


 Las primeras civilizaciones y la moral teocrática


          Con el avance del uso de los metales y la aparición del comercio, surgió un nuevo marco para las conductas.  Son las Primeras Civilizaciones, con el protagonismo de las ciudades que pueden terminar formando imperios.

          Podemos empezar recordando las ciudades-estado de Sumer, la civilización del valle del Indo, China, Egipto, Assur, Creta, etc. etc.
Como novedad también aparece el arte de escribir que dio lugar a una clase muy importante que llevaba la contabilidad de los templos y fue consolidándose como "clase intelectual": los escribas.

          Los cabecillas del ejército y los sacerdotes que regentaban los templos estaban muy próximos (rivalizaban entre sí) al rey sagrado.

      Esa sociedad teocrática presenta ya una moral muy determinada.

          En el Código de Hammurabi se establece la distinta manera de ser del "señor", "el hombre pobre" y el "esclavo".

      En la época de la XVIII dinastía se habla de juicios y de leyes.

          Moisés codificó una lista de leyes tradicionales que señalaban a los buenos de entre los malos, por el cumplimiento de unas leyes básicas: los mandamientos.

          Se establecieron normas para todos los asuntos, desde económicos a familiares, pero siempre los delitos más graves eran los que se cometían contra los dioses o contra su representante terrenal.

          Los códigos tenían en cuenta las intenciones, las circunstancias atenuantes o agravantes y llevan generalmente la filosofía del "ojo por ojo” y "diente por diente".

      Todo ello lleva a importantes novedades:

1. Empieza la gran división: los que tienen (son) y los que no tienen (no son nadie).

2. El poder divino funda el bien y el mal en el comportamiento.

3. Se identifica el ser con la clase social.

4. La guerra propaga sus valores morales (El jefe, el héroe, etc.)

5. La sociedad se encuentra dividida entre el Representante del Dios y los demás.
  Los griegos, por lo tanto, fueron un pilar muy importante para eso que llamamos ÉTICA, y lo fueron por varios motivos:

a) Intentaron racionalizar los conflictos, tanto desde el aspecto teórico como práctico.
b) Se atrevieron a atacar las explicaciones míticas y a sustituirlas por un orden lógico.
c) Al hacer esa sustitución, se aventuraron por distintos caminos y fundaron varias "escuelas éticas".
d) El punto común era una visión distinta de lo que eran las normas y de su procedencia.  Se sintieron con la suficiente fuerza y orgullo como para fundamentar esas normas en el hombre mismo y no en poderes ajenos a él.
e) La concurrencia de escuelas éticas enfrentadas entre sí, les llevó a descubrir la tolerancia ideológica.
f) Se descubrieron profundamente iguales como ciudadanos (Isonomía).
FUNDAMENTOS DE LA ÉTICA
Durante siglos, el hombre ha batallado con los temas de lo que es correcto o incorrecto, la ética y la justicia. El diccionario define ética como “el estudio del carácter general de las normas de conducta y de las elecciones morales concretas que el individuo hace en su relación con los demás”.
El mismo diccionario define justicia como “conformidad con lo correcto moralmente, o con la razón, verdad o hecho comprobado”, o “la administración de la ley”.
Como puede ver, estos términos se han vuelto confusos.
Desde tiempos inmemoriales todas las filosofías se han ocupado de estos temas y nunca los han resuelto.
El hecho de que se hayan resuelto en Scientology es un gran avance. La solución se encuentra, en primer lugar, en su separación. A partir de ahí, se podía llegar hasta una tecnología práctica para cada uno de ellos.
La ética consiste simplemente en las medidas que el individuo toma consigo mismo. Es algo personal. Cuando uno es ético o “tiene su ética ‘dentro’”, es por su propia determinación y lo hace él mismo.
La justicia son las medidas que el grupo toma con el individuo cuando no las toma por sí mismo. 
PERSONAJES DE LA ÉTICA 


Platón

Resultado de imagen para PLATONSegún Platón, el bien es un elemento esencial de la realidad. El mal no existe en sí mismo, sino como reflejo imperfecto de lo real, que es el bien. En sus Diálogos (primera mitad del siglo IV a.C.) mantiene que la virtud humana descansa en la aptitud de una persona para llevar a cabo su propia función en el mundo, que vendrá determinada por la parte del alma que domine en cada uno de los individuos. El alma humana está compuesta por tres partes: (3) La concupiscente conlleva a que el placer es la ganancia ‘‘riquezas’’; (2) la irascible conduce a la dominación, a la victoria y al deseo de gloria; (1) la racional es la que siempre tiende a conocer la verdad, sin importar la reputación y las riquezas que esto proporcione y por esta exclusividad que tiene la razón es digna de llamarla con toda justicia amante de la ciencia y del saber. Cada una de estas partes del alma, la concupiscible, la irascible y la racional posee una virtud específica en la persona  y juega un papel específico. La virtud del intelecto es la sabiduría, o el conocimiento de los fines de la vida; la de la voluntad es el valor, la capacidad de actuar, y la de las emociones es la templanza, o el autocontrol.

La virtud última, la justicia, es la relación armoniosa entre todas las demás, cuando cada parte del alma cumple su tarea apropiada y guarda el lugar que le corresponde. Platón mantenía que el intelecto ha de ser el soberano, la voluntad figuraría en segundo lugar y las emociones en el tercer estrato, sujetas al intelecto y a la voluntad. La persona justa, cuya vida está guiada por este orden, es por lo tanto una persona buena.

Platón fue también un filósofo que tenía una visión de la ética como una forma de política, ya que recibió cierta influencia aristocrática por parte de su familia, lo cual lo indujo a generar un sistema igualitario para los habitantes de la polis, y así suprimir la diferencia de clases, pues si todos son hombres, ¿por qué viven unos bien y otros mal?. A partir de esta visión de Platón sobre la equidad de clases en la polis, define cómo es el origen de las sociedades. La ciudad toma su origen de la impotencia de cada uno de nosotros para bastarse a sí mismo y de la necesidad que siente de muchas. Por consiguiente, cada cual va uniéndose a aquel que satisface a sus necesidades, y así ocurre en casos múltiples, hasta el punto de que, al tener todos necesidad de muchas cosas, agrupándose en una sola vivienda con miras a un auxilio común, con lo que surge ya lo que denominamos la ciudad. Con la anterior definición de lo que es la sociedad, Platón ve que los hombres poseen necesidades que los llevan a constituir comunidades en las cuales se construyen modos de vida, formas de comunicación, métodos económicos y algunas formas militares para la expansión de terreno o la conquista de otras comunidades para ampliar y satisfacer las necesidades de poder de los gobernantes que dirigen estas comunidades. Por ello las necesidades de los gobernantes hacia el alcance del poder, produce en ellos una falta de coherencia y de sabiduría en sus determinaciones como líderes. De esta manera surge en las sociedades cuatro formas de mal gobierno que edifican hombres que no serán éticos, ni sabios, tales gobiernos son:
Timocracia: Los hombres de ése régimen serán. Pues –añadí- amantes de las riquezas. Ni más ni menos que los de las oligarquías. Y honrarán feroz y desmedidamente el oro y la plata, hasta el punto de sostener almacenes y tesoros privados en los que oculten las riquezas conseguidas. Rodearán de murallas sus viviendas, que serán para ellos unos sencillos nidos particulares, en los que prodigarán a manos llenas el dinero, tanto para mujeres como para todo aquello que les venga en gana.
Oligarquía: Es un régimen en el que decide la tasación de la fortuna y, por tanto, en el que mandan los ricos, sin que los pobres tengan participación en él. Pro consiguiente, cuanto más se honra en una ciudad a la riqueza y a los hombres ricos, meno se estima a la virtud y a los hombres buenos. Más se practica siempre lo que se honra y se descuida lo que no se estima.
Democracia: Lo cual hará posible organizar la ciudad a gusto de cada uno, al modo como hacíamos nosotros. Vaya, pues, quien quiera a un régimen democrático, donde podrá elegir, como en un bazar, el sistema que más le agrade. Una vez que lo haya elegido, se asentará en él y se adaptará a sus leyes. Pero en tales condiciones la anarquía se adentrará en las familias y terminará incluso por infundirse en las bestias.
Tiranía: Así, pues, verdaderamente, y aunque así no lo parezca, el hombre tiránico no es otra cosa que un esclavo, sometido a las mayores lisonjas y bajezas, adulador de los hombres más viciosos, insaciable en sus deseos, carente de casi todas las cosas y ciertamente pobre si nos decidimos a mirar la totalidad de su alma.
Ante la justificación de Platón sobre los malos gobiernos en la sociedad, queda cierta duda de que exista una salida para la equidad entre los hombres. De tal manera que para que la ética se genere en una ciudad-estado, debe estar basada en la justicia y en la recta razón de un hombre que sea sabio y justo, este hombre debe tener las cualidades necesarias para poder cimentar un gobierno, estas cualidades no le son proporcionadas por sus impulsos corpóreos, o por las pasiones que lo dominan, solamente la razón es quien da los parámetros para levantar un hombre lleno de virtudes y de sabiduría. Desde la opción de un hombre sabio y justo se abre la oportunidad para una forma de estado equitativo entre los hombres y la posibilidad del desarrollo ético.

Platón, como ya se ha dicho, concibe que en el alma del hombre hay tres partes, y que éstas son muy análogas al estado. A partir de esta explicación de las tres partes del alma, se estipula que tanto la concupiscencia y la irascibilidad no son las indicadas para el gobierno de un estado, pues estas van muy ligadas a las formas de gobierno oligarca, tirano, demócrata y timocrático. Por ello la solución de Platón para alcanzar las virtudes éticas en la ciudad-estado es el dirigir y gobernar un estado con el fundamento del alma racional del hombre, porque aquí se plantea el Estado Ideal, en el cual la ética, la justicia y el saber, son la génesis de las relaciones humanas.
El Estado Ideal se conforma de la siguiente manera:
Los reyes filósofos, son los que gobiernan, pues su racionalidad y coherencia les da la facultad para dirigir justamente un estado, ya que ellos tienen la virtud de la sabiduría.
Los guardianes, son los que protegerán el estado, ellos tiene la virtud del valor y la fortaleza para mantener las leyes de los gobernantes.
Los artesanos son los que se encargarán de mantener económicamente al estado y tendrán la virtud de la templanza.
En conclusión en el estado ideal de Platón se encuentran las virtudes y las leyes propicias para la convivencia entre los hombres, sin alguna posibilidad de desigualdad, también la ética se tomará como el sumo bien el cual será adoptado por cada hombre, hasta alcanzar la simetría de belleza y verdad.
   Aristóteles
Aristóteles (384-322 a.C. médico, biólogo, filosofo), su ética tiene como fin alcanzar la felicidad buscando la sabiduría y usando la razón ya que en el hombre encontramos una parte apetitiva (deseos–pasiones) y la parte racional, el hombre deberá ejercitar las virtudes para dominar la parte apetitiva.

         
          Fue discípulo de Platón, es el primero que escribe sistemáticamente tratados de Ética.  Es el gran fundador teórico de la materia, y es que Aristóteles estaba plenamente convencido de que "somos lo que hacemos".  De ahí la importancia de una reflexión racional de la conducta.  Abandonando el misterioso "mundo de las Ideas" de Platón, apostó por el deber de buscar la felicidad aquí, único suelo permitido.  Si vivimos una sola vez y no somos felices, hemos fracasado.  La primera búsqueda del hombre es la de la FELICIDAD (eudemonismo).

                   La teoría ética de Aristóteles se basa en alcanzar la felicidad, pero antes de alcanzar la felicidad hay que determinar como se va a alcanzar o que procesos hay que seguir para ir constituyendo un modelo para lograr los fines planteados. Estos procesos se dan en la medida que el hombre tiene ciertas facultades para realizar algo, según el arte o destreza que desarrolle, por ejemplo: un carpintero, hace sillas, para hacer las sillas tiene que conseguir madera, tallarla, cortarla, lijarla, decorarla, hasta que obtiene la silla. El ejemplo anterior demuestra como se aplica la teoría de Aristóteles para alcanzar algún fin, pero, para alcanzar la felicidad no sólo es desarrollar las actitudes artísticas de los hombres, sino que la teoría aristotélica va más enfocada hacia un desarrollo de las virtudes, en donde sólo se alcanzan al practicar acciones con otros hombres.

La interacción del individuo con otros hace que el hombre tenga una normatividad que lo conduce a mantener un equilibrio entre el vicio y el exceso. La felicidad que es el bien es lo que cada hombre debe alcanzar en la vida, pero, para lograr la felicidad, hay que determinar en donde se encuentra la verdadera felicidad, porque algunos hombres limitan la felicidad a los placeres, a los honores o la contemplación, lo cual es totalmente equivoco, pues la verdadera felicidad es la construcción de un camino hacia el bien supremo, pero para ser totalmente felices hay que ser hombres prudentes, justos y sabios, en todas las acciones cotidianas, es decir que cada momento en la vida es para analizar cual puede ser el punto medio entre el exceso y el defecto, al encontrarlo se es prudente en la acción que ocurre, y esta determinación de la acción prudente hace que se erijan hombres sabios y por consiguiente felices, por lo tanto la felicidad no se hace individualmente sino colectivamente según la normatividad que se haya establecido en una comunidad.

El hombre que se inclina continuamente por alcanzar la felicidad, busca alcanzar todos los fines hasta lograr conquistar el bien supremo Aunque el fin único y absolutamente perfecto sería el que nosotros buscamos. Si hay varios fines, entonces sería el más perfecto de todos. Ahora bien: afirmamos que lo que buscamos por sí mismo es más perfecto que lo que se busca para otro fin; y el bien que no se escoge más que en vista de otro no es tan deseable como los bienes que se consideran como medios y fines. Y hablando en absoluto, el bien perfecto es el que debe siempre poseerse por sí mismo y no por una razón ajena a él. Este bien parece ser, en primer lugar, la felicidad. La buscamos, en efecto, siempre por sí misma y no por una razón ajena a ella misma.

        En conclusión el hombre ético ha de ser un hombre prudente, sabio y justo, que mide las consecuencias en las actividades diarias de la vida y que mantiene un genero de vida en la razón, la cual es la guía perfecta para conseguir los bienes, este genero de vida consiste en la actividad del alma conforme a la virtud Si, pues, lo peculiar del hombre es la actividad del alma, de acuerdo parcial o totalmente con la razón: si afirmamos que esta función es propia de la naturaleza del hombre virtuoso, igual que cuando se habla del buen citarista y del citarista notable, y ello ocurre en todas las circunstancias, teniendo en cuenta la superioridad, que, proviene de la virtud o el mérito, corona el acto, de modo que el citarista bueno toca la citara, y el citarista notable toca muy bien la citara; si ello es así suponemos que lo peculiar del hombre es un genero de vida, que este género de vida es la actividad del alma, acompañada de acciones razonables, y que en el hombre perfecto todo se hace según el bien y lo bello u honesto, realizándose cada uno de estos actos perfectamente, según su virtud peculiar.
Centro sus criticas a los efectos del trabajo en la sociedad, acusando al trabajo de ser el causante de las divisiones sociales y burocráticas, a través de la especialización laboral. Siendo esta causante de la falta de libertad y espontaneidad humana dentro de la sociedad generando una adicción a la estructuración intelectual de las personas, postulando como solución a este problema la educación ética  tanto social como organizacional.
Como grupo estamos de acuerdo a la postura de las consecuencias que producen desiguldades en los mandos laborales, afectando claramente las posiciones sociales de las personas insertas en esta estructura laboral, creemos si que actualmente por mas que se quiera educar sobre este problema, este ya esta inserto en la genetica laboral de los seres humanos, todos queremos crecer, y ocupar un  cargo mas alto o que al menos sea mas seguro, creemos si que se puede mejorar la calidad laboral para que de acuerdo al cargo no sea tan notoria la diferencia en la calidad del ambiente y calides laboral.

Karl Marx


Resalta la separación entre el capital (dineros) y el trabajo (mano de obra, trabajadores), causando inevitablemente la aparición de clases sociales, causando con esta postulación la aparición de una de las corrientes políticas en los tiempos modernos.
Creemos que bastante razón tiene sobre las consecuencias que posee la separación del capital con el trabajo, pero creemos que no esta mala esta separación creemos en que cada uno con sus debidas ventajas y esfuerzo debe obtener una retribución  monetaria acorde,
creemos que capital y trabajo deben estar separados no juntos, pero la separación debe ser prudente y jamas estar juntos.


Georg Simmel

Fundo sus estudios sobre la sociedad y como era el comportamiento de esta, y en como la diferencia de personalidades genera diferencias sociales y laborales, y en como afecta a las diferentes personalidades las satisfacciones tanto físicas como espirituales.
Pensamos que con sus palabras logro describir las sensaciones de la sociedad,  y la evolución de esta en el tiempo, siendo una descripción valida hasta nuestros días y muy bien aplicable con bastante aceptación.








Nietzsche:


Postula una moral que privilegia los instintos, recalcando en como la dios prohibe al hombre el ser natural motivandolo a tener una lucha constante con sus impulsos.
  Hace una crítica que representa una salida  y liberación para quienes estiman buena su postura sobre dios, separándose de este y  quitándose ciertas responsabilidades.