HISTORIA DE LA ÉTICA
La historia de la Ética es tan antigua como la historia del
hombre; el más primitivo de los Homos tenía idea de lo bueno, lo justo, el
deber y la virtud, buscando la manera de determinar y justificar sus acciones.
En el mundo antiguo 4.500 años a.C. los primitivos
tenían la preocupación por determinar lo que está bien o está mal, aplicando un
conjunto de valores, principios y normas concretas que en caso de infringirlos
suponía un castigo.Normalmente
todos los libros de ética y moral empiezan hablando de los
"Griegos". Tienen razón. Los griegos fueron el primer pueblo que
desarrolló una reflexión sistemática sobre la mayoría de las cosas que abarcaba
su experiencia. Pero eso no indica que
el hombre no se haya preocupado de su conducta en épocas anteriores.
Hasta la
llegada de los griegos, los problemas teóricos eran resueltos a través de una
orientación mítica. Los dioses dieron
una "razonable" respuesta a problemas muy básicos y por lo tanto muy
acuciantes. Había que explicar cosas
como la muerte, la enfermedad, el trabajo, el sexo, la comida, las relaciones
de obediencia, etc., etc. La humanidad
recurrió a seres extraordinarios que se situaban en una supra naturaleza,
dotados de poder, y artífices del orden que detectaban en su entorno. Pero existían los problemas prácticos
también. El hombre se preguntó desde el
principio qué debía hacer y qué no
debía hacer. En ese sentido el problema
moral ha existido siempre. Sucede, sin
embargo, que de los primeros períodos de la humanidad (Paleolítico, Neolítico)
no tenemos documentos escritos, no tenemos historia. Por eso los libros de moral no nos hablan de
aquellos hombres y de sus problemas. Sin
embargo tú sabes que es la parte más extensa de la vida de la humanidad. Siendo esto así, ¿no podríamos aventurar
algo?, ¿sacar alguna luz entre las brumas de la prehistoria?
Las primeras civilizaciones y la moral teocrática
Con el avance del uso de los metales y
la aparición del comercio, surgió un nuevo marco para las conductas. Son las Primeras Civilizaciones, con el
protagonismo de las ciudades que pueden terminar formando imperios.
Podemos empezar recordando las
ciudades-estado de Sumer, la civilización del valle del Indo, China, Egipto,
Assur, Creta, etc. etc.
Como novedad
también aparece el arte de escribir que dio lugar a una clase muy importante
que llevaba la contabilidad de los templos y fue consolidándose como
"clase intelectual": los escribas.
Los cabecillas del ejército y los
sacerdotes que regentaban los templos estaban muy próximos (rivalizaban entre
sí) al rey sagrado.
Esa sociedad teocrática presenta ya una
moral muy determinada.
En el Código de Hammurabi se establece
la distinta manera de ser del "señor", "el hombre pobre" y
el "esclavo".
En la época de la XVIII dinastía se habla
de juicios y de leyes.
Moisés codificó una lista de leyes
tradicionales que señalaban a los buenos de entre los malos, por el cumplimiento
de unas leyes básicas: los mandamientos.
Se establecieron normas para todos los
asuntos, desde económicos a familiares, pero siempre los delitos más graves
eran los que se cometían contra los dioses o contra su representante terrenal.
Los códigos tenían en cuenta las
intenciones, las circunstancias atenuantes o agravantes y llevan generalmente
la filosofía del "ojo por ojo” y "diente por diente".
Todo ello lleva a importantes novedades:
1. Empieza la gran división: los que tienen (son) y los
que no tienen (no son nadie).
2. El poder divino funda el bien y el mal en el
comportamiento.
3. Se identifica el ser con la clase social.
4. La guerra propaga sus valores morales (El jefe, el héroe,
etc.)
5. La sociedad se encuentra dividida entre el
Representante del Dios y los demás.
Los griegos, por lo tanto, fueron un pilar muy
importante para eso que llamamos ÉTICA, y lo fueron por varios motivos:
a) Intentaron
racionalizar los conflictos, tanto desde el aspecto teórico como práctico.
b) Se atrevieron
a atacar las explicaciones míticas y a sustituirlas por un orden lógico.
c) Al hacer esa
sustitución, se aventuraron por distintos caminos y fundaron varias
"escuelas éticas".
d) El punto
común era una visión distinta de lo que eran las normas y de su
procedencia. Se sintieron con la
suficiente fuerza y orgullo como para fundamentar esas normas en el hombre
mismo y no en poderes ajenos a él.
e) La
concurrencia de escuelas éticas enfrentadas entre sí, les llevó a descubrir la
tolerancia ideológica.
f) Se
descubrieron profundamente iguales como ciudadanos (Isonomía).
FUNDAMENTOS DE
LA ÉTICA
Durante siglos, el hombre ha batallado con los temas de lo que
es correcto o incorrecto, la ética y la justicia. El diccionario define ética
como “el estudio del carácter general de las normas de conducta y de las
elecciones morales concretas que el individuo hace en su relación con los
demás”.
El mismo diccionario define justicia como “conformidad
con lo correcto moralmente, o con la razón, verdad o hecho comprobado”, o “la
administración de la ley”.
Como puede ver, estos términos se han vuelto confusos.
Desde tiempos inmemoriales todas las filosofías se han ocupado
de estos temas y nunca los han resuelto.
El hecho de que se hayan resuelto en Scientology es un gran
avance. La solución se encuentra, en primer lugar, en su separación. A
partir de ahí, se podía llegar hasta una tecnología práctica para cada uno de
ellos.
La ética consiste simplemente en las medidas que el individuo
toma consigo mismo. Es algo personal. Cuando uno es ético o “tiene su ética
‘dentro’”, es por su propia determinación y lo hace él mismo.
La justicia son las medidas que el grupo toma
con el individuo cuando no las toma por sí mismo.
PERSONAJES DE LA ÉTICA
Platón
La virtud última, la
justicia, es la relación armoniosa entre todas las demás, cuando cada parte del
alma cumple su tarea apropiada y guarda el lugar que le corresponde. Platón
mantenía que el intelecto ha de ser el soberano, la voluntad figuraría en
segundo lugar y las emociones en el tercer estrato, sujetas al intelecto y a la
voluntad. La persona justa, cuya vida está guiada por este orden, es por lo
tanto una persona buena.
Platón fue también un
filósofo que tenía una visión de la ética como una forma de política, ya que
recibió cierta influencia aristocrática por parte de su familia, lo cual lo
indujo a generar un sistema igualitario para los habitantes de la polis, y así
suprimir la diferencia de clases, pues si todos son hombres, ¿por qué viven
unos bien y otros mal?. A partir de esta visión de Platón sobre la equidad de
clases en la polis, define cómo es el origen de las sociedades. La ciudad toma
su origen de la impotencia de cada uno de nosotros para bastarse a sí mismo y
de la necesidad que siente de muchas. Por consiguiente, cada cual va uniéndose
a aquel que satisface a sus necesidades, y así ocurre en casos múltiples, hasta
el punto de que, al tener todos necesidad de muchas cosas, agrupándose en una
sola vivienda con miras a un auxilio común, con lo que surge ya lo que
denominamos la ciudad. Con la anterior definición de lo que es la sociedad,
Platón ve que los hombres poseen necesidades que los llevan a constituir
comunidades en las cuales se construyen modos de vida, formas de comunicación,
métodos económicos y algunas formas militares para la expansión de terreno o la
conquista de otras comunidades para ampliar y satisfacer las necesidades de
poder de los gobernantes que dirigen estas comunidades. Por ello las
necesidades de los gobernantes hacia el alcance del poder, produce en ellos una
falta de coherencia y de sabiduría en sus determinaciones como líderes. De esta
manera surge en las sociedades cuatro formas de mal gobierno que edifican
hombres que no serán éticos, ni sabios, tales gobiernos son:
Timocracia: Los
hombres de ése régimen serán. Pues –añadí- amantes de las riquezas. Ni más ni
menos que los de las oligarquías. Y honrarán feroz y desmedidamente el oro y la
plata, hasta el punto de sostener almacenes y tesoros privados en los que
oculten las riquezas conseguidas. Rodearán de murallas sus viviendas, que serán
para ellos unos sencillos nidos particulares, en los que prodigarán a manos
llenas el dinero, tanto para mujeres como para todo aquello que les venga en
gana.
Oligarquía: Es un
régimen en el que decide la tasación de la fortuna y, por tanto, en el que
mandan los ricos, sin que los pobres tengan participación en él. Pro
consiguiente, cuanto más se honra en una ciudad a la riqueza y a los hombres
ricos, meno se estima a la virtud y a los hombres buenos. Más se practica
siempre lo que se honra y se descuida lo que no se estima.
Democracia: Lo
cual hará posible organizar la ciudad a gusto de cada uno, al modo como
hacíamos nosotros. Vaya, pues, quien quiera a un régimen democrático, donde
podrá elegir, como en un bazar, el sistema que más le agrade. Una vez que lo
haya elegido, se asentará en él y se adaptará a sus leyes. Pero en tales
condiciones la anarquía se adentrará en las familias y terminará incluso por
infundirse en las bestias.
Tiranía: Así,
pues, verdaderamente, y aunque así no lo parezca, el hombre tiránico no es otra
cosa que un esclavo, sometido a las mayores lisonjas y bajezas, adulador de los
hombres más viciosos, insaciable en sus deseos, carente de casi todas las cosas
y ciertamente pobre si nos decidimos a mirar la totalidad de su alma.
Ante la justificación de
Platón sobre los malos gobiernos en la sociedad, queda cierta duda de que
exista una salida para la equidad entre los hombres. De tal manera que para que
la ética se genere en una ciudad-estado, debe estar basada en la justicia y en
la recta razón de un hombre que sea sabio y justo, este hombre debe tener las
cualidades necesarias para poder cimentar un gobierno, estas cualidades no le
son proporcionadas por sus impulsos corpóreos, o por las pasiones que lo
dominan, solamente la razón es quien da los parámetros para levantar un hombre
lleno de virtudes y de sabiduría. Desde la opción de un hombre sabio y justo se
abre la oportunidad para una forma de estado equitativo entre los hombres y la
posibilidad del desarrollo ético.
Platón, como ya se ha
dicho, concibe que en el alma del hombre hay tres partes, y que éstas son muy
análogas al estado. A partir de esta explicación de las tres partes del alma,
se estipula que tanto la concupiscencia y la irascibilidad no son las indicadas
para el gobierno de un estado, pues estas van muy ligadas a las formas de
gobierno oligarca, tirano, demócrata y timocrático. Por ello la solución de
Platón para alcanzar las virtudes éticas en la ciudad-estado es el dirigir y
gobernar un estado con el fundamento del alma racional del hombre, porque aquí
se plantea el Estado Ideal, en el cual la ética, la justicia y el saber,
son la génesis de las relaciones humanas.
El Estado Ideal se
conforma de la siguiente manera:
Los reyes filósofos, son
los que gobiernan, pues su racionalidad y coherencia les da la facultad para
dirigir justamente un estado, ya que ellos tienen la virtud de la sabiduría.
Los guardianes, son los
que protegerán el estado, ellos tiene la virtud del valor y la fortaleza para
mantener las leyes de los gobernantes.
Los artesanos son los que
se encargarán de mantener económicamente al estado y tendrán la virtud de la
templanza.
En conclusión en el estado
ideal de Platón se encuentran las virtudes y las leyes propicias para la
convivencia entre los hombres, sin alguna posibilidad de desigualdad, también
la ética se tomará como el sumo bien el cual será adoptado por cada hombre,
hasta alcanzar la simetría de belleza y verdad.
Aristóteles
Fue discípulo de Platón, es el primero
que escribe sistemáticamente tratados de Ética.
Es el gran fundador teórico de la materia, y es que Aristóteles estaba
plenamente convencido de que "somos lo que hacemos". De ahí la importancia de una reflexión
racional de la conducta. Abandonando el
misterioso "mundo de las Ideas" de Platón, apostó por el deber de
buscar la felicidad aquí, único suelo permitido. Si vivimos una sola vez y no somos felices,
hemos fracasado. La primera búsqueda del
hombre es la de la FELICIDAD (eudemonismo).
La
teoría ética de Aristóteles se basa en alcanzar la felicidad, pero antes de
alcanzar la felicidad hay que determinar como se va a alcanzar o que procesos
hay que seguir para ir constituyendo un modelo para lograr los fines
planteados. Estos procesos se dan en la medida que el hombre tiene ciertas
facultades para realizar algo, según el arte o destreza que desarrolle, por
ejemplo: un carpintero, hace sillas, para hacer las sillas tiene que conseguir
madera, tallarla, cortarla, lijarla, decorarla, hasta que obtiene la silla. El
ejemplo anterior demuestra como se aplica la teoría de Aristóteles para
alcanzar algún fin, pero, para alcanzar la felicidad no sólo es desarrollar las
actitudes artísticas de los hombres, sino que la teoría aristotélica va más
enfocada hacia un desarrollo de las virtudes, en donde sólo se alcanzan al
practicar acciones con otros hombres.
La interacción del individuo con otros hace que el hombre tenga
una normatividad que lo conduce a mantener un equilibrio entre el vicio y el
exceso. La felicidad que es el bien es lo que cada hombre debe alcanzar en la
vida, pero, para lograr la felicidad, hay que determinar en donde se encuentra
la verdadera felicidad, porque algunos hombres limitan la felicidad a los
placeres, a los honores o la contemplación, lo cual es totalmente equivoco,
pues la verdadera felicidad es la construcción de un camino hacia el bien
supremo, pero para ser totalmente felices hay que ser hombres prudentes, justos
y sabios, en todas las acciones cotidianas, es decir que cada momento en la
vida es para analizar cual puede ser el punto medio entre el exceso y el
defecto, al encontrarlo se es prudente en la acción que ocurre, y esta
determinación de la acción prudente hace que se erijan hombres sabios y por
consiguiente felices, por lo tanto la felicidad no se hace individualmente sino
colectivamente según la normatividad que se haya establecido en una comunidad.
El hombre que se inclina continuamente por alcanzar la felicidad,
busca alcanzar todos los fines hasta lograr conquistar el bien supremo Aunque
el fin único y absolutamente perfecto sería el que nosotros buscamos. Si hay
varios fines, entonces sería el más perfecto de todos. Ahora bien: afirmamos
que lo que buscamos por sí mismo es más perfecto que lo que se busca para otro
fin; y el bien que no se escoge más que en vista de otro no es tan deseable
como los bienes que se consideran como medios y fines. Y hablando en absoluto,
el bien perfecto es el que debe siempre poseerse por sí mismo y no por una
razón ajena a él. Este bien parece ser, en primer lugar, la felicidad. La
buscamos, en efecto, siempre por sí misma y no por una razón ajena a ella
misma.
En conclusión el
hombre ético ha de ser un hombre prudente, sabio y justo, que mide las
consecuencias en las actividades diarias de la vida y que mantiene un genero de
vida en la razón, la cual es la guía perfecta para conseguir los bienes, este
genero de vida consiste en la actividad del alma conforme a la virtud Si, pues,
lo peculiar del hombre es la actividad del alma, de acuerdo parcial o
totalmente con la razón: si afirmamos que esta función es propia de la
naturaleza del hombre virtuoso, igual que cuando se habla del buen citarista y
del citarista notable, y ello ocurre en todas las circunstancias, teniendo en
cuenta la superioridad, que, proviene de la virtud o el mérito, corona el acto,
de modo que el citarista bueno toca la citara, y el citarista notable toca muy
bien la citara; si ello es así suponemos que lo peculiar del hombre es un
genero de vida, que este género de vida es la actividad del alma, acompañada de
acciones razonables, y que en el hombre perfecto todo se hace según el bien y
lo bello u honesto, realizándose cada uno de estos actos perfectamente, según
su virtud peculiar.
Centro sus criticas a los efectos del trabajo en la
sociedad, acusando al trabajo de ser el causante de las divisiones sociales y
burocráticas, a través de la especialización laboral. Siendo esta causante de la
falta de libertad y espontaneidad humana dentro de la sociedad generando una
adicción a la estructuración intelectual de las personas, postulando como
solución a este problema la educación ética tanto social como
organizacional.
Como grupo estamos de acuerdo a la postura de las consecuencias que producen
desiguldades en los mandos laborales, afectando claramente las posiciones
sociales de las personas insertas en esta estructura laboral, creemos si que
actualmente por mas que se quiera educar sobre
este problema, este ya esta inserto en la genetica laboral de los seres
humanos, todos queremos crecer, y ocupar un cargo mas alto o que al menos
sea mas seguro, creemos si que se puede mejorar la calidad laboral para que de
acuerdo al cargo no sea tan notoria la diferencia en la calidad del ambiente y
calides laboral.
Karl Marx
Karl Marx
Resalta la separación entre el capital (dineros) y el
trabajo (mano de obra, trabajadores), causando inevitablemente la aparición de
clases sociales, causando con esta postulación la aparición de una de las
corrientes políticas en los tiempos
modernos.Creemos que bastante razón tiene sobre las consecuencias que posee la separación del capital con el trabajo, pero creemos que no esta mala esta separación creemos en que cada uno con sus debidas ventajas y esfuerzo debe obtener una retribución monetaria acorde, creemos que capital y trabajo deben estar separados no juntos, pero la separación debe ser prudente y jamas estar juntos.
Georg Simmel
Pensamos que con sus palabras logro describir las sensaciones de la sociedad, y la evolución de esta en el tiempo, siendo una descripción valida hasta nuestros días y muy bien aplicable con bastante aceptación.
Nietzsche:

Postula una moral que privilegia los instintos, recalcando en como la dios prohibe al hombre el ser natural motivandolo a tener una lucha constante con sus impulsos.
Hace una crítica que representa una salida y liberación para quienes estiman buena su postura sobre dios, separándose de este y quitándose ciertas responsabilidades.
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